Café Wha'
Café Wha'. . . . . . . . por mdg__
' Así pues, déjame contarte cómo fue. Es una época en la que somos libres. En pensamientos, en lo que decimos y en como somos. Un agujero sórdido debajo la acera, abajo de varios peldaños de escalera, el sótano, el lugar se llamaba El Café
Wha. Había estado aquí muchas veces antes, era por supuesto un lugar frecuentado por artistas de Blues y Jazz Una nube de humo tan densa, que apenas se podía ver través del local. Pasando entre las llenas y apretadas mesas, busco la forma de encontrar un taburete vacío. Estas mesas han estado aquí por siempre en el tiempo, ninguna sin tantas muchos nombres y fechas de aquellos que han tallado, o han rasguñado, una encima de la otra. Este es un lugar en donde nadie se inmiscuye en los pensamientos o hábitos de otro. Este piso quizás fue barrido hace un año, el Wha nunca se cierra. Cascaras vacías de maní crujen debajo de cada paso, ceniceros en todas las vacilantes mesas, enterrados debajo de un montón de aplastadas colillas, aquí solo se sirve café, cerveza, vino y emparedados.
Encuentro un taburete vacío, una mesa de tres y conmigo cuatro. Aquí una silla vacía es tu bienvenida "por supuesto". Nos saludamos con cabeceos, y casuales "hola".
"Podrías cuidarme mi taburete mientras que consigo un vino?"
Así es ahora el servicio aquí. Caminas a la parte posterior del local, una barra muy pequeña, por encima de la música ruidosa, más allá de una muchedumbre pequeña que charla, gritas tu pedido, pagas lo debido, alguien te pasa tu bebida, y esperas que la mitad no se derrame en el camino.
Me las arreglo para regresar a mi silla contra la pared. Ella esta sentada allí, en el borde de mi silla, y se levanta según me acerco. Supongo que le dijeron que mi lugar estaba ocupado.
Por supuesto tomé mi lugar, y entonces le ofrecí mi rodilla. En el café Wha, te sentabas s donde podías. Ella no vaciló, y rápidamente se acomodo confortablemente. Sorbí mi vino, fumando mi cigarrillo, mirando a ún individuo que no había visto antes, armónica quejosa, rasgando en la guitarra algunas historias de cómo él ve su vida. Ella charla con sus amigos, a través de "nuestra" mesa, sorbe su bebida, por el momento, soy solo un lugar donde sentarse. Con todas las distracciones, música ruidosa, risa, y charla, un amigo que no había visto en cierto tiempo me saluda mientras que pasa en su camino hacia la barra.
"Cómo te va?".
"Bien, y a ti?", dije
"Fenomenal, no podría estar mejor.”, Quién es tu nueva chica?" pregunto al pasar "No tengo ni idea, pero tiene un lindo y ardiente trasero.”
Ese comentario no paso inadvertido a su oído.
Se dio la vuelta y mirándome a los ojos, con mueca adulada, "lindo y ARDIENTE?" me pregunto. "Lindo y ardiente," le dije de nuevo "y mi vino nunca ha sabido mejor."
Ella contoneo su trasero levemente en mi pierna, volvió a su conversación con sus amigos, y yo continué escuchando al individuo con la guitarra desafinada, gimiendo sobre sus miserias en la vida.
Él termino su lamentable cuento, abandona la tarima anaranjada, después viene un individuo con su guitarra eléctrica, y comienza a arruinar algunos sonidos de heavy rock. Una cálida respiración húmeda en mí oído. "Y más que apenas un ardiente trasero”." ella susurra, se inclina hacia adelante sobre la mesa, sutilmente monta mi muslo a horcajadas, un muy lento giro de sus caderas, cierra sus muslos alrededor de mi pierna.
Otro sorbo de mi vino, balanceo mi pierna lentamente entre sus muslos. Su húmedo ardor, podía sentirlo a través de mis pantalones Ella estaba tan lentamente acariciando su clítoris en mi pierna, sin dejar de conversar con sus amigos.
Por supuesto, también haciéndome el “loco” como quien dice, continué escuchando mi música, Pero, muy, muy sutilmente moví mi pierna contra su ardor al ritmo de la música. Bien, esto estaba elevando las temperaturas corporales. Estaba ella jugando conmigo, o yo jugando con ella. Era esto un dueto. Dejaremos a los jueces que lo determinen. Sin embargo, nuestro sutil jugueteo se estaba tornando un poquito más que sutil. Como podía no dejar a mi mano tantear hacia ese lindo ardiente trasero. Quiero decir, después de todo ella estaba usando mi pierna para su comodidad, se acomodo en “mi terreno” como en su casa. Me supuse que yo podría hacer lo mismo sin ser abofeteado. Hacerme a mi mismo “bienvenido” como tal. Como no. Esto, obviamente, tampoco pasó desapercibido, con resultados recíprocos. Mi mano explorando suavemente los delicados contornos de su trasero, su mano familiarizándose con mi muslo. Reclinado en mi silla contra la pared, estaba bastante cómodo con todo esto. Ella no perdió tiempo en reclinarse contra mi pecho, acomodándose como en su casa. Me estaba perdiendo el mensaje o ella simplemente estaba ignorando mi presencia y yo era por el momento un cómodo sofá reclinable.
Aun no puedo evitar más que preguntarme que esta pasando por su cabeza. Siento el calor de su radiación, el sutil bouquet de lo que parece ser excitación, flotando a mí alrededor. Ella había estado sentada, de alguna manera acunándose, sintiéndose en mi muslo como en su casa, por alrededor de una hora ahora, conversando.
“Todos nos vamos a mi casa, ¿te vienes?”, ella dijo en tal tono familiar
“Si continuas meciendo tu trasero en mi muslo y jugando con mi pierna me vendré aquí mismo” pensé
"Por supuesto." dije, como si fuese una condición sobreentendida. Definitivamente, algo se me estaba escapando aquí.
“Bien, vamos” dijo y se levantó, tomó mi mano y me dirigió a través del laberinto de abarrotadas mesas hacia la puerta.
Sus otros cuatro amigos inmediatamente detrás nuestro, subir los desteñidos estrechos escalones y hacia fuera a la calle. La cual realmente era un callejón abierto a ambos extremos. Una corta caminata para salir del callejón, a la vuelta de la esquina, adentro de un viejo edificio de apartamentos, subir varios tramos de crujientes, estrechos y pobremente iluminados peldaños de madera. Bombillos desnudos colgando de viejos cables desgastados, resquicios de papel tapiz, desprendiéndose de las paredes, añejas capas de pinturas descarándose. Uno de sus amigos comentó que se alegraba de que ella hubiese encontrado tal lugar tan cercano al Wha. Ella abrió la puerta hacia ella, aun sosteniendo mi mano, todos entramos.. Todo, paredes, pesos, techos, pintados de negro con huellas blancas de manos, pies y lo que parecía como huellas de trasero en blanco en las paredes y el techo. Podía visualizarla haciendo las huellas de manos y pies en el techo, pero las huellas de trasero me tenían cavilando.
Su mobiliario estaba pintado, cajones de madera de todos los tamaños y de diferentes colores , con varios colchones y almohadas en el piso. Si, una real atmósfera . Lámparas de mesa puestas en el suelo, con bombillas de surtidos colores, Ninguna con luz blanca. Libros apilados en varios lugares.
"Siéntanse como en su propia casa” Ella dijo “ Traeré las copas y el vino” "¿Me ayudas?" le dijo a una de las otras chicas
Unos pocos minutos después, ellas regresaron con varias botellas de vino abiertas, copas y pasapalos
Nuestra “cata de vino” y charla de muchos tópicos, duro hasta bien entrada la media noche, cuando todos sus amigos decidieron regresar a sus casas. Yo también me levante, listo para irme.
"¿Te vas?" dijo medio sorprendida
"No, solo estrechando mis piernas, tenía un calambre” dije pensado rápidamente. Luego acompañamos a todos sus amigos hasta la puerta con un “ Adiós, nos vemos luego”
Ella envolvió sus brazos alrededor mío y, de nuevo, tal familiar, cálido, tierno abrazo.
Un poco de cálidos suaves besos y caricias
"Necesito una ducha" dije
No le tomó un minuto despojarse de su ropa y comenzar a “desgarrar” las mías.
Tal pequeña, tenuemente iluminada ducha, apenas espacio para darse la vuelta , abundante agua caliente, enjabonando, acariciando, jugando en el jabón y agua cálida. Apenas secados con la toalla, de nuevo ella tomó mi mano hacia el gran colchón en el piso. Ahora relajados, yaciendo allí, compartiendo el resto de una botella de vino, hablando acerca de tantas cosas sin sentido. Su mano nuevamente frotando mi muslo, acariciando mi pene, su ardor radiaba tan intensamente. Me empujó hacia atrás, tan familiar presión, cubrió mi pecho, sus manos presionándome hacia abajo, y se deslizó lentamente en mi ahora tan bien erecto pene. Meciéndose lentamente hacia delante y hacia atrás sin ninguna prisa. Podía sentir toda su ardiente humedad, tan profundo. Acariciando sus pechos, agarrando sus muslos, acompasado con su contoneo. Contra mas rápido y mas fuerte ella se arremetía contra mi erecto pene, mas difícil se me hacia contenerme hasta que ella acabara primero. Tan repentinos empujes arriba y abajo de mi pene, luego varios rápidos temblores de sus caderas, y colapsó en mi pecho, solo yació allí, acariciando, acunando. No había duda que habíamos acabadojuntos e intensamente. Aún dentro de ella, semi-flácido, podía aún sentir su ardiente humedad pulsando alrededor de mi pene.
"He estado pensado acerca de esto desde la playa” dijo ella
"OH OH" Pensé. “AHORA, todo toma sentido para mí”. “Jesucristo” pensé
"Nunca me sentí tan contento de haber mantenido mi boca cerrada” Ahora recuerdo.
Una fiesta playera meses atrás. Una pequeña fogata en la playa, cerveza, vino, leves manoseos, por lo menos éramos 20 o mas. Toda la noche en la playa y en cierta forma todos nos apareamos y encontramos lugares solitarios para “jugar” . Yo había tomado un poquito demasiado vino y, si, estaba oscuro, y esta era ella, con quién yo compartí aquella noche de lujurioso y juguetón “romance” imparable.
Esta noche acabo de desafiar a la muerte, simplemente conservando mi boca cerrada y dejándome arrastrar por la corriente del momento. PORQUE, no hay nada que conduzca mas rápidamente a una mujer ha matar a un hombre, que el no ser recordada después de un romance intimo. "Me alegra que me recordaras” Dije, "Pensé que te habías olvidado cuando te sentaste en mi rodilla en el Wha' “
"Cómo podía olvidar aquella noche en la playa” ella dijo "Esa fue una noche tan maravillosa la cual nunca olvidare”
"Si, lo fue” dije y la acune mas estrechamente, y pensé
"AMIGO, no sabes lo cerca de la muerte que acabas de estar”, Luego ambos sucumbimos en un suave, acariciante sueño.
. . . . . . finí
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