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Fuera de la carretera principal
Fuera de la carretera principal . . . . . por mdg.___
Nada puede ser mejor
Que follar en un cenador
Solitario camino de dos carriles, ninguna casa, ninguna vida a la vista, tarde en la noche, he estado conduciendo desde la mañana temprano, ahora comenzando a llover. Luces ambarinas destellando, difundidas por la lluvia, adelante. Un cenador, Café al borde de la carretera, creo que pararé, tomaré un poco de café, comeré algo y me relajaré un rato antes de seguir conduciendo. Todavía quedan 80 millas hasta la ciudad más cercana. Estacionamiento fangoso de grava, vacío en el frente, la intermitente luz ambarina que vi, un pequeño letrero de neón destellando, "Café de Irene - ABIERTO hasta las 11". Llegue justo a tiempo, son ahora las 10 y media y espero que pueda todavía encontrar algo caliente, si nada mas, café estoy seguro. Subí unos cuantos escalones de madera, atravesé la manchada puerta de vidrio que también tenia el nombre Café de Irene. Piso de madera, una barra recta, larga, con una abertura en el medio para que la camarera pase a varias cabinas a lo largo de la pared sin ventana opuesta, adornada con viejas fotos en blanco y negro, supongo que de amigos, huéspedes y gente que ha parado aquí a través de los años. Me acomode al final del mostrador, en la abertura,, con una mejor vista del lugar. Ella vino de donde sabia que tenia que ser la cocina, a través de unas puertas de madera oscilantes.
¿”Qué le puedo servir?" ella preguntó
"¿Todavía puedo conseguir algo caliente para comer?" Dije
“Puedo prepararle un filete con patatas asadas a la parrilla, el cocinero tiene que irse en algunos minutos."
"Eso será perfecto y un poco de café mientras que estoy esperando, por favor."
Ella vertió mi café, y se fue nuevamente dentro de la cocina. Y como ella dijo, el cocinero salió, me hizo un saludo de buenas noches y se fue. No mucho tiempo después, aquí vino ella con un agradable filete con patatas fritas para mí.
"Disfrútelo." dijo
“Gracias",
Entonces continuo detrás de la barra con lo que parecía ser la preparación y limpieza para el día siguiente, de vez en cuando echando un vistazo hacia mí, la puerta delantera, el reloj, etcétera. Casi había acabado mi filete, cuando vino a verterme otro café.
"¿Estoy seguro que sé esta preparando para cerrar?" pregunté
"No hay necesidad de apresurarse," ella dijo y se fue nuevamente dentro de la cocina.
Termine mi filete, encendí un cigarrillo, y esperé por la cuenta.
Unos minutos más tarde ella regresó hacia fuera,
"¿Me puede dar la cuenta, cuando tenga un chance?" dije
Ella vino de atrás de la barra, hasta la caja registradora, preparó la cuenta, regreso hacia mí y me la deslizo en mi mano. Cuando buscaba mi cartera, deslizo su mano en mi mano libre, en la cuenta. "¿Qué tenemos aquí?" Pensé.
Ella se inclinó más cerca en la barra, y ahora noté, sin alguna duda, que un botón más abajo en su blusa estaba ahora abierto, y que debió haberse quitado su brassiere la última vez que fue a la cocina.
"¿Estas apurado?" ella dijo muy suavemente, “ esta tormenta hace que conducir de noche sea agotador”
"Ninguna prisa en absoluto” dije, y sentí su muslo moverse más cercano a mi pierna. "Bien, la cartera puede esperar", pensé, y lleve mi mano desde mi cartera a la parte posterior de su pierna, justo detrás de la rodilla. Tal ardor podía sentir, un horno de hambrienta lujuria. Deslicé muy lentamente mi mano debajo de su falda y la subí a lo largo de su ardiente muslo. Su mano ahora en la mía, sobando gentilmente, su palma perspirando y más ardiente todavía. Un leve temblor en su mano, a medida que resbalé mi mano mas arriba de su muslo. Por supuesto que fui lentamente, luego de nuevo hacia abajo, y nuevamente hacia arriba, dejándola imaginar y anticipar, ahora yo tenía un plan. Cada vez que iba mas arriba en su muslo, su mano en la mía, más ansiosa se tornaba. ¿Bien a que no sabes que? Según resbalé mi mano firmemente entre sus muslos, no solo se había quitado su brassiere en la cocina, sino que también sus bragas. Sus muslos ahora mojados, goteando sus jugos de ardor. Con un movimiento repentino, resbalé mi dedo dentro de su ardiente vagina, ninguna palabra fue dicha, sólo su respiración profunda pesada, un fuerte apretón en mi otra mano, y separo las piernas ahora más de par en par para dar la bienvenida a mi avance. Cuanto más sondee y masturbe profundamente en su vagina con uno, después dos dedos, más ella tembló y gimió con placer.
"Quítate la blusa," dije, sin dejar nunca de masturbarla con mis dedos profundamente en su ardiente y goteante mojada vagina.
Ella rasgó su blusa, entonces rápidamente asió mi mano libre otra vez.
"Tengo que cerrar la puerta," dijo
“ No, no tienes que hacerlo” dije "el pensar que alguien pueda entrar ahora té esta excitando aun más”
Ella no protestó, apenas siguió balanceando su vagina en mis sondeantes dedos sus muslos estremeciéndose con cada frotamiento y pellizco de su muy erecto clítoris.
Gimiendo, y respirando profundo, sus pechos desnudos ahora presionados contra el mostrador, desparramando sus muslos mas ampliamente, empujando su trasero mas arriba, queriendo mas que solo dedos, sin embargo, ni una palabra.
“Recuéstate en el mostrador” dije según deslice mis dedos hacia fuera de su ahora empapada vagina, y la extendí en el mostrador donde apenas había estado mi cena, sus muslos abiertos alrededor de mi cuello, mordisqueando lentamente para conservar el calor en sus temblorosos muslos.
“Tengo que cerrar la puerta” ella dijo de nuevo, “alguien podría entrar”
Ignore sus palabras y envolví mis labios tan firmemente alrededor de su clítoris, y succione fuerte en el, jugueteando con la lengua entre sus inflamados, goteantes labios de su vagina. Se olvidó todo acerca de la puerta, ya no importaba. Sus manos tan furiosamente tanteando en mi pelo, luego aferrándose al mostrador y de nuevo a mi pelo, empujando sus caderas contra mi sondeante lengua, dos dedos batiendo dentro de su sensitiva vagina, respiraciones profundas, gorjeantes quejidos, tensos muslos presionados fuerte contra mis pómulos, temblorosas, convulsivas, retorcidas sacudidas violentas recorriendo su cuerpo, sin preocupación, sin pensar acerca de quien, que y donde, solo el tan cercano momento, orgasmos por venir.
Este mostrador a la altura de la cintura, tan excelente plataforma, extiendo alto y amplio sus ansiosos muslos robustos, luces brillan a través de las persianas cerradas, crujiente sonido de neumáticos en el solar arenoso, ignorándolo todo, , , Deslizo hacia abajo mis pantalones e interiores, ella ojea por encima de su hombro hacia la puerta delantera, la expresión en su rostro, “ Esto no puede estar pasando”,
Sin embargo aún, según mi pene toca su muslo, ella lo aferra firmemente, lo guía con temblorosa ansiosa mano dentro de su goteante ardiente vagina. Sus muslos y trasero tensos contra mi ingle, empujando mas duro , rápido y profundo, sus manos alrededor de mi trasero, por mas y mas fuerte aun.
Pisadas en los escalones de madera, hacia la puerta delantera, muy tarde para parar, pero una repentina pausa en su interior, contiene su respiración, no queriendo parar. Las pisadas bajan los escalones hacia atrás, las luces ahora de nuevo brillando a través de las persianas parcialmente cerradas, nos iluminan como focos en un escenario, de nuevo el sonido de arena crujiente según el carro se marcha. Ella se las había manejado para voltear el cartel en la puerta a “CERRADO”, era suficiente para desanimar a los intrusos.
Podía sentir su pulso acelerado, la idea de ser descubierta en una tan evidente posición la estaba poniendo mas ardiente. Sus piernas ella las abrió mas alto y amplio aun, mis manos alrededor de sus muslos ahora dándole a su acometida lo que ella estaba agitada y temblorosamente deseando tener mas, sin restricción.
La tormenta afuera ahora en plena fuerza, rayos relampagueando violentamente, relámpagos por todo alrededor, como total luz diurna dentro de este café, los agudos estruendos de los truenos y violentos vientos estremecen el edificio.
Empujando mas dura y profundamente dentro de su ardiente y deseoso animado cuerpo, nuestros enzarzados, ardientes, húmedos por la pasión, cuerpos explotando con orgasmos al unísono con los truenos y relámpagos en el exterior.
El clima afuera sonando como un tren de carga, entonces se fue la corriente, todo oscuro. Sabíamos lo que eso era. Un tornado paso cercano. Ahora podíamos oír el granizo martillando en el techo de metal del cenador, como millones de roca siendo pulverizadas. Si necesidad de buscar donde estaba desparramada nuestra ropa, primero teníamos que desenredarnos y luego trastabillar alrededor en la oscuridad, desnudos, buscando una velas las cuales ella dijo estaban en algún lugar detrás del mostrador. De hecho, me tropecé con algunas velas y encendí varias, y eso fue toda la luz. Ella encendió su pequeño radio de pilas, para escuchar las noticias y el tiempo del área. Estábamos atrapados. El Puente hacia el pueblo fue arrasado, líneas eléctricas y árboles en el suelo a lo largo de millas, y las carreteras demasiado peligrosas como para considerar regresar por la otra dirección. Pasaran días antes de que reconecten la electricidad por aquí, y sin duda uno o dos días para despejar la carretera y hacer algo acerca del puente. Bien, la comida no es problema, tampoco el entretenimiento, nos habíamos asegurado de ello antes de que el clima tomara unas pocas decisiones por nosotros. Bajo la tenue luz de la vela estábamos ahora sentados en un cubículo en la ventana observando el fiero clima exterior, Podía ver en su rostro esa expresión de “Bien, estamos atrapados, nada que podamos hacer al respecto, o sea, a divertirnos” Un muy apacible, incuestionable tendremos diversión brillo en sus ojos. ¿Por qué no? Ya habíamos dejado atrás las formalidades, ¿o no? "¿Qué deberíamos hacer ahora para pasar el tiempo? Ella preguntó
"¿Como te apetecería el postre? Con un clima como este, podríamos muy bien hacerlo memorable.” sugerí
"¿Y que tienes en mente? Ella preguntó
"Bien, quizás un postre Geisha sería relajante con el concierto de la naturaleza a nuestro alrededor” dije
"¿Y eso que significa?"
"Bien, si suena apetecible, entonces tiende tu desnudo cuerpo sobre esta mesa y te enseñaré placeres que combinan con el show de la naturaleza. Ella no perdió tiempo en tomar un cojín y una manta e hizo un lugar confortable para yacer con su cabeza en el cojín contra la ventana, y se estiró en esa mesa. Las piernas deliberadamente relajadas y esperando por mi actuación. Una maravillosa, refrescante vista, relámpagos iluminando su cuerpo desnudo a través de las parcialmente cerradas persianas, ojeando hacia atrás según me dirijo hacia la cocina y ESPERO encontrar los aderezos necesarios para hacer que todo esto suceda. Veamos que podemos rapiñar en este apartado parador., y hacerle a ella esa erótica bandeja Geisha, de manera que ambos nunca olvidemos este maravilloso despliegue violento del respetuoso poder de la naturaleza, tan solo tan lujurioso, apasionado el sexo puede ser.
A la nevera, a la despensa, a las frutas, algunos siropes, y crema, unas pocas botellas con sirope de chocolate, con crema de vainilla y fresa también. Llené mi bandeja , con todo, y por supuesto desnudo.
Como no podía ser esto un muy delicioso decadente despliegue. A través de las puertas batientes, de regreso al comedor, los rayos aun relampagueando, por segundos tan brillante. Su desnudo cuerpo extendido sobre aquella mesa. Su ojos ahora enfocados en mi y mi bandeja. Un lento y metódico avance, a sus pies estoy parado, aun sosteniendo mi bandeja, un poco muy alto como para que ella vea todo lo que he encontrado. Puedo sentir la curiosidad en sus pensamientos, y coloque la bandeja en la mesa de un cubículo mas allá donde ella no la podía ver.
"Esto me está volviendo loca de ardor” dice ella
Tomo la botella de sirope de chocolate y empezando por los dedos de sus pies, un fina línea, a lo largo de sus piernas. Ella se estremece suavemente según la línea se dibuja a lo largo de sus muslos, luego a través de su estomago y de nuevo hacia abajo por el otro lado. Dibujo una pequeña flecha desde su ombligo hasta su clítoris, con un pequeño circulo de chocolate a su alrededor para marcar el punto. Un larga bonita Y desde los pechos hasta el ombligo, con círculos alrededor de sus pechos, y por supuesto una pequeña marca en la punta de sus prominentes pezones. Ella gime y suspira tan suavemente , según yo demarco a lo largo de su cuerpo. Crema de Vainilla ahora goteada desde lo alto, esporádicamente, a lo largo y sobre estas líneas de chocolate. Alrededor de sus pechos pequeños pedazos de fresas recién cortadas, arandanos, frambuesas, alrededor de su vagina, a lo largo de su estomago. Rebanadas delgadas de variadas tortas, coloco lentamente desde sus muslos hasta sus pechos, entonces la espolvoreo con azúcar nevada. Ahora ella supo, mediante tan lenta y metódica movida, que solo mas y mas intensa su excitación sería. Un pedazo de fresa tome de su estomago, untada en la crema y tan muy lentamente deslice entre los goteantes, estremecidos labios de su vagina, y gentilmente la presione dentro de su boca para que la saboreara. Ella se comió la primera, yo la segunda, ella la siguiente, hasta que no quedo ninguna.
Lentamente lamí a lo largo de las cuidadosamente dibujadas líneas, y también hundí mis dedos en estas dulzuras, para dejarle saborear y disfrutar esto desde la bandeja de su tembloroso cuerpo. La línea delineante alrededor de su clítoris lamí y relamí con todo el cuidado de no desperdiciar ni apurar. Sus néctares de excitación ahora fluyendo desde dentro, hacia abajo de sus nalgas hasta esta pegajosa y sucia mesa. Convulsiones y estremecimientos, casi fuera de control, con cada pase de mi lengua en su clítoris, luego profundo entre los tan inflamados labios de su vagina. Desde sus suaves quejidos y suspiros una explosión repentina.
"Si no me tomas ahora, me voy a volver loca” ella exige según sus manos excavan en mi pelo y me halan hacia ella mas alto. Su piernas ahora temblando, los muslos abiertos ampliamente y altos en el aire, sumergí mi adolorido pene fuerte dentro de su ardiente, cubierta de cremas y siropes, vagina. Sus muslos envolvió tan apretadamente alrededor de mi cintura y cruzó sus pies, de manera que yo ni siquiera pensara en retractarme. Con cada atronante estruendo y relámpago, mas explosiva se tornaba, con tan solo murmurantes esporádicas exigencias
"Tttttooooommmmmmmmmmaame……ddddddddduuuuuuuurroooooo”
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