El Juguete          
Directorio


El Juguete


Según ella lo encendió, sus vibraciones enviaron un estremecimiento a través de ella y le provocó un nudo en su estómago. Sin esperar que la tía Sharon regresará a la casa en unas cuantas horas, ella permitió a la curiosidad y la tentación que tomaran lo mejor de ella. Muy pronto estaba casi hipnotizada por las vibraciones rítmicas de su nuevo hallazgo.

Sosteniendo el vibrador contra sus pechos, Ella podía sentir sus pezones poniéndose mas duros y sus bragas y entrepierna mas y mas húmedas. Todo  esto era tan nuevo para ella, pero se sentía tan bien que ella simplemente no podía resistirse a explorar todo su cuerpo con el.
Bien, ella te puede decir que no le tomó mucho para desnudarse y caer de espaldas en la gran cama de bronce con su nuevo juguete. Ella inclusive entornó el gran espejo de tal forma que se pudiese observar a si misma.

Después de provocarse a si misma con el, colocó la punta del vibrador dentro de su húmeda, ardiente raja y lo empujó suavemente. Según lo veía deslizarse lentamente dentro de ella,  podía sentir sus músculos vaginales apretarse alrededor de el. Ella  ya había estado masturbándose con sus dedos por años, pero jamás  había sentido algo como esto antes.

Con ambas manos trabajando ese vibrador dentro y fuera de su ardiente pequeña vagina, ella pronto estuvo en éxtasis mas allá de ella misma. Esa tarde ella acabó en uno tras otro ruidoso y estruendoso orgasmo.

Fue GRANDIOSO!. Ella se sintió tan deliciosamente malvada y obscena, viéndose masturbar a si misma en aquel gran espejo. Era como una adicta quien no podía parar.
Ella debió estar en ello por un cierto tiempo. Estaba tan absorta impeliendo ese zumbador vibrador dentro y fuera de su túnel de amor y gimiendo como un animal, que no escuchó cuando el entró en la casa. Te puedes imaginar su vergüenza cuando finalmente levantó la mirada y lo vio con un brazo levantado apoyándose en la puerta, mirándola fijamente con una cínica mueca en su rostro.

(El mas tarde le contó que había estado parado allí disfrutando su “actuación” por alrededor de 10 minutos). Antes de que ella pudiese abrir su boca para decirle algo a el, fue sacudida por otro vertiginoso orgasmo. Ella pensó que se estaba volviendo loca, pero todo lo que el le dijo fue, “ Cuando hayas terminado, baja y cenaremos. Traje Chino”. El no dijo nada acerca de lo que la había atrapado haciendo, sino actuó como usualmente---- excepto que todo el tiempo el tenía esa misma sonrisa en su rostro.