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Fuera de Control
Fuera de control, pero hagámoslo otra vez. . . . . . . . por mdg__
Unos pocos sorbos de vino. El se volteo, puso su brazo alrededor de su cintura y la atrajo hacia él. Beso su oreja y ella se volteo y le beso profundamente en la boca, presionándose tan fuerte contra él, que él podía sentir sus dos deliciosos pechos. El dejo su mano libre vagar por su torso y ella no ofreció ninguna resistencia cuando él estrujo sus pechos y jugo con sus pezones que sobresalían a través de su fina blusa. “ Nena, realmente te deseo” el susurro mientras desabotonaba su blusa. “Déjame ayudarte” se ofreció ella, asumiendo el control y desabotonando el resto de los botones de su camisa. Él, nunca cansado de ver un par de tiernos pechos en un bonito brassier, y ella los tenia, balbuceo “ Guao nena, estas son las tetas más bonitas que he visto en mi vida”. “Quieres que me quite el brassier” pregunto ella tímidamente, inclinando su espalda hacia atrás y empujando su pecho hacia delante. El solo gimió, y dejo que sus manos las acariciaran a través de su blanco brassier. “Tomare eso como un si” ella dijo mientras zafaba la prenda fina de satén. Bromeando con él, ella no dejo que el brassier se deslizara, y juguetonamente batió sus pechos como tratando de sacarlos del ahora suelto brassier. “Están atrapados”, dijo ella en una suave voz, “ ves, no sale”, haciendo como si tratara de arrancarlo. Siguiendo el juego, él le ofreció su ayuda, “¿Puedo ayudarte con eso?, yo soy bueno removiendo objetos atrapados en lugares apretados!”.” Por favor, amable señor” ella rogó, “Ayúdeme a sacarlo, esta pegado”. Con un movimiento rápido él arranco el brassier de su pecho, exponiendo lo que pensó eran las mas magnificas tetas que jamás había visto!. “Mi Dios” entono, “Hermosas”. “Ellas son como las ves”, respondió ella, “¡pruébalas!” El no necesito mas invitación y se sumergió con su boca abierta en los dulces pezones rosados. Un suspiro se escapo de sus labios cuando él succiono ávidamente su pezón con su boca. Su pecho no solo era de una apariencia espectacular sino que también era increíblemente sensible al tacto. En el pasado, ella había acabado solo con haberle succionado los pezones, para esto hizo falta un experto, y él parecía ser un connaisseur! ”Chupame, bebe”, ella rogó,“Chupa mis delicados pezones”. Solo el oír su voz lo enloqueció de lujuria y su pene era ahora una pieza de acero atrapada en sus pantalones.
En pocos minutos, la ropa volaba por todos lados, con ambos, ella y él, en una carrera para ver quien se desnudaba primero. Una vez desnudos, solo podían deleita en su total mutua desnudez. El suave cabello de su cabeza era la perfecta combinación del desnudo e inflamado terrón entre sus tiernos muslos.
El solo pudo mascullar las palabras “ Tremendamente bello”, “Tan tremendamente bello”. Ella tampoco se decepciono con lo que vio. Él era alto, bronceado y esbelto, una combinación que la hacia arder de deseo. Lo que realmente la excito, sin embargo, fue la enhiesta pieza que emergió de entre sus piernas. Sin pronunciar palabra, ella se sentó abajo en la esquina del sofá y gentilmente puso su pene dentro de su boca. Su inexperiencia fue cubierta con su entusiasmo, mientras movía su pequeña y ardiente boca arriba y abajo a lo largo del endurecido pene. “ Oh, bebe”, él gimió, “lo haces tan bien, oooooooh no pares, no pares” mientras sus piernas se debilitaban y ella seguía succionado su endurecido pene. Era casi como si ella estuviera hambrienta por saborearlo, como si no lo hubiese hecho en mucho tiempo y él podía sentir sus testículos endurecerse medida que se acercaba su orgasmo. Tanto como él quería acabar en su linda boca, lo que realmente deseaba era deslizar su endurecido pene dentro de aquellos inflamados montes entre sus muslos, luego de empujarla gentilmente al sofá él dijo “Quiero follarte ahora, abre tus piernas, bien separadas”. Ella ahora humedecida con lujuria, rápidamente acepto, separando sus piernas ampliamente, ofreciendo un blanco perfecto a su palpitante pene.
La cabeza de su pene se deslizo orgullosamente entre sus suaves labios externos, dentro de su vagina, rogándole que fuera lentamente para saborear su larga dureza, pero una vez que la cabeza entro en su suave canal, él condujo su pene hacia sus profundidades. Él podía verla tratando de hablar sin que algún sonido saliera de sus labios, hasta que finalmente dejo escapar un largo quejido orgasmico! Lo quieres todo, pregunto él mientras batía su pene adentro y afuera de su ahora estremecida vagina. Muslos contra humedecidos muslos. “Oh si” silbo ella a través de sus apretados dientes, “follame mas duro, oh dios, follame mas duro” No necesito de mayor invitación y al penetrar su pene profundamente dentro de su exigente vagina, pudo sentir muchos orgasmos en su tibia humedad inundante, hasta que el no se pudo controlar mas, ella no se pudo controlar mas, fuera de control, pero tan relajados,...¿Deberíamos hacerlo de nuevo?
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